Refugiados en Chicago enfrentan separación familiar luego que Trump suspendiera el programa de reasentamiento

Cuando David tuvo la aprobación para el reasentamiento de refugiados en los Estados Unidos, sintió que era un lugar de oportunidades y libertad. Pero dos años después, tras haber llegado de Zimbabue a Chicago, ahora siente un cierto arrepentimiento.

La suspensión del reasentamiento de refugiados por parte del presidente Donald Trump significa que David no sabe si podrá ver a su esposa en los próximos cuatro años. Aceptó ser entrevistado con la condición de que se le identificara sólo por su nombre de registro.

“¿Por qué vine aquí?”, se pregunta David. “Porque lo que está sucediendo aquí es como las cosas de las que huimos. Incluso si has olvidado lo que sucedió, las cosas que ves en la televisión, cómo arrestan a la gente, traen de vuelta todos esos recuerdos que tratamos de enterrar”.

La Voz Chicago WhatsApp

Encuentra más noticias en nuestro canal de WhatsApp. Síguenos.

El programa de reasentamiento de refugiados es una forma legal de inmigración a los Estados Unidos. Está destinado a personas que provienen de un lugar de crisis humanitaria a los Estados Unidos, que fueron perseguidas debido a su raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social, según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS).

El día que Trump asumió el cargo, emitió una orden ejecutiva que suspende el reasentamiento de refugiados durante al menos 90 días. Se supone que las agencias gubernamentales deben presentar un informe al presidente sobre si el programa es en “interés de los Estados Unidos”, dice la orden.

La orden mencionaba la cantidad de inmigrantes que llegaron a ciudades como Chicago en los últimos años, aunque muchos están buscando asilo o estatus de protección temporal (TPS) y no tienen estatus de refugiado.

Para refugiados como David, que estaban en proceso de traer a sus familiares cercanos a los Estados Unidos, la orden llevará a separaciones familiares, dicen los defensores de los refugiados.

“Mucho de lo que la orden ejecutiva mencionaba como justificación parecía tener más en común con las personas que llegaban a través de la frontera sur que con las que llegaban a través del programa de refugiados”, dijo Peter Zigterman, director de servicios para familias inmigrantes en World Relief Chicagoland. No tenía en cuenta los diferentes estatus legales de las dos poblaciones, dijo.

  How to watch the Nvidia GTC conference including keynote from CEO Jensen Huang

El presidente establece la cantidad de refugiados que se les permite ingresar al país para cada año fiscal. Una persona tiene que ser derivada para reasentamiento a través de la Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) para los Refugiados, la Embajada de los Estados Unidos o una organización no gubernamental, según el USCIS. Los defensores de los refugiados dicen que éstos esperan años antes de ser aprobados para el programa y se someten a extensas verificaciones de antecedentes.

Para el año fiscal 2025, el expresidente Joe Biden había fijado el límite de refugiados en 125,000 personas.

Una vez que a alguien se le permite entrar al país con estatus de refugiado, la persona es elegible para la residencia permanente en Estados Unidos, o una “green card”, después de un año, según el USCIS.

Hundreds protest President Trump's actions in his first week back in office outside Trump Tower Saturday  in River North.

Cientos de personas protestan contra las acciones del presidente Trump en su primera semana de regreso al cargo afuera de la Torre Trump el sábado en River North.

Violet Miller/Sun-Times

World Relief Chicagoland se estaba preparando para reasentar a más de 100 refugiados en febrero y marzo en el área de Chicago, pero después de la orden de Trump, sus vuelos fueron cancelados. Alrededor del 24% eran venezolanos y el 24% eran birmanos, incluidos refugiados rohingya. Otros casos involucraban refugiados de Siria, Sudán y Afganistán.

Muchos defensores de los refugiados dijeron que aún no está claro qué opciones quedan para aquellos que no pudieron ingresar al país antes de que se emitiera la orden.

Las familias no suelen ser reasentadas al mismo tiempo, dijo Zigterman. Recordó cómo un hombre fue a la oficina de World Relief Chicagoland después del día de la inauguración para averiguar por qué se habían cancelado los vuelos de sus familiares.

“Esas conversaciones son desgarradoras para el trabajador social”, dijo.

En el limbo los servicios para refugiados

Las agencias de reasentamiento también recibieron una orden de “detener todo trabajo” si recibían fondos de una subvención federal que brinda servicios de apoyo a los refugiados durante sus primeros 90 días en el país, dijo Stacey Shor, presidenta y directora ejecutiva de JCFS Chicago.

Shor dijo que esperaban que el reasentamiento de refugiados disminuyera significativamente bajo la administración de Trump, pero no anticiparon que se les ordenara detener los servicios para aquellos que ya estaban en el país.

  Steelers Make Final Call on RB Jaylen Warren: Report

La orden exigía detener los servicios financiados por el gobierno federal, incluida la colocación laboral y la vivienda, dentro de sus primeros 90 días en el país. Este dinero es independiente de la financiación federal general que Trump inicialmente detuvo y luego rápidamente restableció.

“Eso desaparecería de inmediato, por lo que hemos tenido que recurrir a otros tipos de apoyos para compensar esa necesidad a corto plazo”, destacó Shor, y agregó que la organización está pagando esos servicios a través de fondos estatales, privados y de fundaciones.

La organización había reasentado a 67 personas desde el día de las elecciones hasta el día de la inauguración.

El representante estatal Hoan Huynh, demócrata por Chicago, es el primer refugiado que presta servicios en la Asamblea General de Illinois y describió los cambios en el reasentamiento de refugiados como inhumanos. Huynh, cuando era niño, huyó de Vietnam y finalmente se estableció en Estados Unidos.

“Si no hubiéramos sido aprobados por los Estados Unidos y las iniciativas humanitarias de las Naciones Unidas, nos habrían matado”, aseguró Huynh.

Dijo que los legisladores están buscando formas de apoyar a las organizaciones que trabajan con refugiados que perderán fondos federales. Esta semana, estuvo entre los legisladores en Springfield que firmaron una resolución condenando las políticas de inmigración de Trump.

“Va a arrojar a estas familias de refugiados a un período de limbo, y creo que nos llevará años y años resolver realmente gran parte del caos que el presidente actual ha infligido a nuestras comunidades de refugiados”, destacó Huynh.

El miedo a las deportaciones se extiende a los refugiados

Aunque los refugiados como David no se enfrentan a amenazas de deportación, el miedo se ha extendido a la comunidad. Él y su hermano ahora llevan a sus padres —que también tienen estatus de refugiados— al trabajo y los traen de vuelta porque las noticias de inmigrantes arrestados les han hecho tener miedo del transporte público.

“Están muy asustados, especialmente porque mis padres crecieron en Ruanda, saben cómo son esas cosas, tienen miedo incluso de ver a una persona con esposas”, destacó.

David, de 30 años de edad, nació en Ruanda, pero sus recuerdos del país provienen principalmente de revistas y televisión. Desde que tenía 7 años, el lugar más cercano a su casa era el campo de refugiados en Zimbabue, donde vivió su familia hasta que se les aprobó el reasentamiento como refugiados en los Estados Unidos.

REFUGEES-02XX25-01.jpg

David en las oficinas de RefugeeOne, ubicado en el 6008 N. California Ave., en West Ridge, en enero pasado.

Anthony Vazquez/Sun-Times

No podían salir del campo sin una visa, dijo. E incluso después de que logró obtener una educación superior y hacer trabajo comunitario en el campo, su falta de ciudadanía en Zimbabue limitó los tipos de trabajos que podía obtener.

  Business group hopes President Trump provides tariffs, tax certainty

“Lo que más me gustó cuando llegué aquí fue que estaba viviendo libremente sin restricciones”, dijo David, quien se reasentó en Chicago en 2023.

David comenzó a trabajar en RefugeeOne, la agencia de reasentamiento que lo ayudó cuando llegó por primera vez, y está retomando cursos universitarios porque su título no fue reconocido por Estados Unidos.

“Siempre tengo que ayudar a los refugiados, y creo que me sentí en buenas manos, ya que estoy involucrado directamente en ayudar a los refugiados, especialmente a aquellos con los que hablo el mismo idioma”, dijo David, que habla cinco idiomas.

No estaba legalmente casado con su esposa, Celine, cuando comenzó su proceso de reasentamiento, por lo que no pudieron venir juntos a Chicago. Tenía la esperanza de que ella pudiera unirse a él a través de la reunificación familiar, algo que parece imposible después de la orden ejecutiva de Trump.

“No sabes cuánto tiempo vas a seguir esperando para reunirte con tu pareja”, dijo. A él y a su esposa les gustaría formar una familia propia pronto, dijo. “Ojalá que pase algo que nos haga volver a encontrarnos”.

A pesar de que lleva más de un año en el país, David dijo que su solicitud de tarjeta verde sigue pendiente.

Stephanie Japczyk, directora clínica de bienestar en RefugeeOne que trabaja con David, dijo que la reunificación familiar, por ahora, es el único método legal que tienen los refugiados como David para intentar reunirse con sus familiares. Otros refugiados con los que trabaja la agencia también están luchando por descubrir cómo se reunirán con sus hijos y padres ahora que se ha detenido el reasentamiento de refugiados.

“Chicago y Estados Unidos son mejores gracias a que David está aquí”, destacó Japczyk mientras hacía una pausa para contener las lágrimas. “Es doloroso ver que esa oportunidad no se les brindará a personas que están en peligro muy real y que hacen tanto por enriquecer nuestras comunidades”.

Traducido por Gisela Orozco para La Voz Chicago

(Visited 1 times, 1 visits today)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *